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Crónicas de Palma

Una moda de doble uso

En tiempos de dificultades económicas numerosos ciudadanos se aprietan el cinturón comprando y vendiendo prendas en tiendas de ropa de segunda mano
José Noguera / Diario de Mallorca  |  21 de Enero de 2013 (11:51 h.)
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Lucila Calessa sostiene dos prendas de su tienda Casi Nou. M.Mielniezuk
Lucila Calessa sostiene dos prendas de su tienda Casi Nou. M.Mielniezuk

Parecen nuevas aunque solo han sido usadas un par de veces. Algunas todavía conservan la etiqueta. Las hay de todos los colores, formas y tallas. También de grandes firmas de alta costura, como Dolce & Gabbana, Prada o Gucci. Son las prendas recicladas que se comercializan en diversos establecimientos de segunda mano. Numerosos ciudadanos, incluso los de un estatus medio-alto, se han apretado el cinturón sumándose a la moda de comprar y vender ropa usada.

Mientras unos lo ven como una forma extra de ganar dinero para mejorar la maltrecha situación económica, otros buscan hacer hueco en el armario deshaciéndose de lo que ya no utilizan. Lo cierto es que el sector textil está siendo uno de los bienes de primera necesidad más afectados por la dureza de la crisis. La seriedad del problema se percibe en los nuevos hábitos de los consumidores que buscan nuevas alternativas para abastecer su ropero utilizando desde el uso de la ropa de un año para otro hasta adquirir prendas usadas a precios de escándalo.

La actual situación financiera ha despertado el ingenio de algunos empresarios a la hora montar un negocio, ya que han apostado por iniciativas que consiguen captar la atención de los clientes. Este es el caso de Casi Nou, una tienda de ropa de segunda mano que abrió sus puertas a finales del pasado año en la Porta de Sant Antoni, donde se puede hallar prendas de calidad, tanto para hombre como para mujer, a precios que oscilan entre 3 y 15 euros.

Desde hace más de 30 años Lucila Canessa, la propietaria del establecimiento, está inmersa en el mundo de la segunda mano. Su filosofía se basa en reciclar porque, según explica, ya hay demasiados productos nuevos. "La idea surgió, por un lado, para concienciar a la sociedad de que se tienen que reutilizar las prendas y, por otro, con la finalidad de ofrecer un servicio que viene muy bien en estos momentos de crisis", señala.

Casi Nou es un negocio que ofrece la oportunidad de comprar y vender ropa de segunda mano, calzado o complementos. "Los clientes vienen y hacemos un presupuesto de sus prendas. Y una vez que hemos vendido su ropa les pagamos el dinero que estaba acordado", detalla.

Michelle Bonnichon, natural de Francia, llegó a Palma hace 40 años. Se afincó formando su familia y hogar en la isla. Durante muchos tiempo se dedicó a la venta de restos de saldos de tiendas en mercados, como el de la plaza Pere Garau. Desde hace 7 meses cambió su parada por un local ubicado en la calle Manacor, bajo el nombre de Casi Nuevo.

A diferencia de la tienda de Lucila, Michelle compra las prendas por kilos, que se pesan con una antigua báscula de la década de los 60 que era utilizada para calcular el peso de los sacos agrícolas. Aproximadamente abona 1,50 por kilo. En el local se pueden encontrar verdaderas gangas: camisetas por 1 euro, vestidos por 5 euros e incluso pantalones por 3 euros.

Una pareja diferente

La propietaria explica que tiene todo tipo de clientes que van desde usuarios con un poder adquisitivo bajo a los que tienen uno medio-alto. Pero también tiene compradores muy divertidos. "Hay gente que viene a buscar ropa para disfrazarse de mujer o incluso para ir a las fiestas hippies que se llevan a cabo en los pueblos", afirma sonriente. Michelle nunca se deja de sorprender con los clientes que acoge su negocio. Un día una pareja joven, que estaba a punto de contraer matrimonio, vino a su comercio con el fin de adquirir un traje y un vestido nupcial un tanto diferente.

El barrio de Son Gotleu también dispone de locales de ropa de segunda mano. Juana Moreno abrió su tienda Todo a un euro, ubicada en la calle Indalecio Prieto, hace cinco años. Su funcionamiento es similar al de Casi Nuevo, aunque, además de ropa, vende juguetes y otros artículos. Ahora Juana liquida toda la ropa vendiendo 3 prendas por 2 euros. "Estamos preparando el cambio de temporada y tenemos que sacar las prendas de invierno", comenta.

Pero el sector de la segunda mano no solo es lucrativo. Neveras Kelvinator, cerámicas, sofás retro o ropa de marca, como Zara, Mango, Ralp Lauren, Custo, Iceberg o Desigual. Son solo algunos de los artículos, donados de manera desinteresada, que se pueden encontrar en la nueva tienda de la Fundació Deixalles, situada en el eje cívico de Blanquerna.

Juan Miquel Pericàs, dependiente del comercio, comenta que muchos mallorquines vienen en busca de prendas antiguas, como camisones de época, aunque hay clientes muy cosmopolitas que quieren prendas retro. Cabe señalar que los beneficios sirven para financiar proyectos de inserción sociolaboral para personas en riesgo de exclusión.

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