09:49 h. Domingo, 23 de Julio de 2017

Crónicas de Palma

Los ´tamarells´ del Molinar, en peligro

Un hongo ataca al noventa por ciento de los árboles que están plantados desde el paseo marítimo de la barriada hasta Ciutat Jardí, mientras Cort se ha visto obligado a talar los primeros ejemplares
José Noguera  |  21 de Enero de 2013 (12:23 h.)
Más acciones:

Parcs i Jardins ya ha tenido que talar diversos tamarells. J.Noguera
Parcs i Jardins ya ha tenido que talar diversos tamarells. J.Noguera

Los parásitos continúan causando estragos en la vegetación de Ciutat. Si primero lo hizo el picudo rojo en las palmeras, en esta ocasión un hongo está afectando a cerca del noventa por ciento de los tamarells que hay plantados a lo largo del paseo marítimo del Molinar, en un recorrido entre los núcleos del Portixol y Ciutat Jardí. El Ayuntamiento ha explicado que los operarios de Parc i Jardins se han visto obligados a talar los primeros árboles.

La gran mayoría de los tamarells, que ornamentan el concurrido paseo del Molinar, empiezan a mostrar un aspecto de sequedad. Tanto sus flores, caracterizadas por ser de color rosa, púrpura o blanco, como su fino tronco están adquiriendo un tono ennegrecido. Por el momento, un total de doce tamarells, cuyo nombre en castellano es tamarisco, han perecido. Durante esta semana, el departamento de Parc i Jardins ha procedido a la tala de dos árboles muertos y durante los próximos días retirará los diez restantes.

Desde Cort se ha informado que la reposición de los tamariscos no será efectiva hasta el mes de noviembre, debido a que su período de siembra es en otoño. La especie de Tamarix es un tipo de arbusto o pequeño árbol que necesita muchos años para crecer. Por lo tanto, replantarlos en un momento en que las temperaturas son muy altas y el clima es muy húmedo podría ser perjudical para su desarrollo y crecimiento.

Recuperación de árboles
Si las perspectivas optimistas del ayuntamiento de Palma se cumplen, el resto de vegetación que se ha visto afectado por esta plaga de hongos se podría ir recuperando poco a poco, sin tener que recurrir a nuevas talas y, por consiguiente, a la reposición de nuevos ejemplares.

Pese a que se trata de un tipo de árbol resistente a las zonas próximas al mar, otra de las razones que ha provocado su destrucción ha sido el temporal que afectó el pasado domingo a la zona del litoral palmesano, según señalan las mismas fuentes municipales. La renovación del paseo marítimo del Molinar, puesta en marcha por el ministerio de medio Ambiente a principios de 2000, supuso la mejora de esta franja de la bahía, respetando el entorno medioambiental y paisajístico de la primera línea de mar.

El proyecto inicial contemplaba la sustitución de los tamarells, por grandes bloques de piedra y roca, pero finalmente se decidió mantener este tipo de vegetación y, además, se incrementó el número de árboles. El aumento respondía a criterios estéticos y funcionales. Por un lado, se pretendía ornamentar el paseo y, por otro, crear nuevos espacios de sombra, para que los ciudadanos pudiesen disfrutar de áreas de descanso y protegerse así de los rayos del sol. Con la reforma también se instalaron nuevos bancos y diversas pérgolas de metal y madera.

Los vecinos consultados de los núcleos urbanos del Molinar y Ciutat Jardí lamentan el estado en el que se encuentra la vegetación, porque afea el paseo peatonal y por la escasez de zonas con sombra. Asimismo, consideran que no sólo los hongos están perjudicando a los tamariscos, sino que también "el vandalismo urbano está teniendo mucho que ver en esto".

Según sus testimonios, muchos días aparecen ramas e incluso algún pequeño árbol en el suelo. En ese sentido, denuncian que esta situación se produce, tanto en el paseo peatonal como en el Passeig de Es Molinar, donde se celebran diversos mercadillos artesanales. Por otra parte, exigen a Cort que ponga "un solución lo antes posible".

Otras plagas
Pero la vegetación de la zona también se está viendo afectada por otras plagas. El picudo rojo, coleóptero de origen asiático, está acabando con una gran parte de las palmeras de Mallorca. Una de las poblaciones más afectadas ha sido Palma, y los palmerales del barrio marinero palmesano no son una excepción. Pese a los esfuerzos de numerosos propietarios y de los medios públicos para tratar de frenar su propagación, sus acciones han sido en vano.

A principios de 2010 había tres grandes focos de picudo rojo: la carretera de Valldemossa, Platja de Palma y Cala Major. Tan sólo unos meses se extendió rápidamente a casi todos los barrios de Ciutat y, finalmente, en 2012 llegó al centro y a los núcleos del extrarradio, causando así destrozos en parques y jardines.

Más noticias en Ojo crítico

  Aparecen pintadas contra el aparcamiento público de Son Espases

Los graffitis en las vallas que separan el Secar de la Real del Hospital Universitario denuncian el abuso del cobro del parking

  El pavimento de plaza España sigue sin arreglar

Los operarios del Ayuntamiento de Palma han vallado una parte del espacio ocupando así parte del carril bici

  Vallan el montículo que separa el Secar de la Real de Son Espases para que evitar que los coches aparquen

Los residentes de la calle Camí de la Real denunciaron que la zona rural estaba siendo utilizada por conductores para estacionar...